POLITICA EXTERIOR Y DIPLOMACIA
Política Exterior y su proceso
La esencia de la política exterior es un cálculo político de quienes tienen a su cargo su diseño y puesta en práctica, respecto de la mejor manera de promover los valores y las aspiraciones de paz y desarrollo de las personas de su nación. Por ello, la definición correcta y oportuna de los intereses del país en el escenario mundial, junto con la instrumentación de una estrategia coherente para alcanzar los objetivos marcados, constituyen una de las tareas más complejas y, a la vez, una de las más altas responsabilidades del Estado.
La política exterior de un país debe tener puntos en común, entre los que se pueden mencionar los siguientes:
Ésta no puede ser separada de la política interior de los Estados. Es una política manejada por el grupo de personas que se encuentre en el poder en ese momento. Debido a lo anterior, las políticas pueden variar de un gobierno a otro. El conjunto de políticas que se definan deben funcionar como un instrumento conciliador entre el interés nacional y los intereses globales. Debe establecer objetivos y estrategias concretas para la solución de un problema o un determinado fin. De esta manera, el conjunto de normas internacionales, acordadas mediante el ejercicio de la soberanía, es parte integrante de la legislación interna de los Estados.
Según Eva Luz Rojas Herrera, la política exterior está íntimamente ligada con la política interna de cada Estado y con las decisiones que sus gobernantes tomen para el bienestar general de sus habitantes, influidos por factores históricos, geográficos, etc. que les hacen mantener una política estable que no perjudique a los suyos y que al mismo tiempo gocen de los beneficios que el ámbito internacional ofrece, manteniendo así relaciones pacíficas con los demás sujetos internacionales.
La política exterior de un país es instrumental para alcanzar ciertos objetivos nacionales, lo que implica que deberá caracterizarse por su adecuada flexibilidad y mantenerse en evolución al desarrollo del sistema internacional para poder servir eficazmente a los intereses de su nación.
NEGOCIACIÓN ENTRE PAÍSES: LA DIPLOMACIA
Por definición, la diplomacia se sitúa en el punto de contacto entre dos o varios Estados soberanos. Concreta mente, es una subdivisión de la potencia pública que jamás puede recurrir, incluso en última instancia, a la coacción, y es la única; sólo puede actuar a través del diálogo, en otras palabras, de la negociación.
Negociar es dialogar con el otro hasta lograr un entendimiento. No se trata de imponer su voluntad por la fuerza, pese a que la presión no está excluida. Tampoco se trata, contrariamente a una idea preconcebida, de engañar a su interlocutor: las artimañas no generan mejores tratados que la violencia. Negociar es antes que nada explicar bien su posición y tratar de entender bien lo que el otro desea. Es determinar lo que es más importante para cada parte a fin de equilibrar las concesiones. Negociar, es sin duda discutir, con todo lo que esto conlleva de astucia y discreción. Pero también es hablar claramente, pues el negociador que miente es rápidamente descubierto, y como deja de inspirar confianza, está condenado a fracasar. Por último, negociar es superar las contradicciones mediante un esfuerzo de imaginación, clave del éxito. Es por qué la negociación es un arte, que puede aprenderse pero no enseñarse.
Bibliografía:
http://www.diplomatie.gouv.fr/es/el-ministerio-y-su-red/accion-exterior/article/negociacion
Bibliografía:
http://www.diplomatie.gouv.fr/es/el-ministerio-y-su-red/accion-exterior/article/negociacion
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